La estafa del mentiroso

Las estafas pueden esconder muchas sorpresas o distintas estrategias en su ejecución pero todas ellas siguen un mismo patrón común, la mentira.

Se la conoce como la puerta de atrás, o el timo del joyero, sin embargo la estafa del mentiroso como yo la he bautizado, ha hecho que el hombre que me la contó cumpla condena en la cárcel por este delito.

Este señor gemólogo de profesión, acudía una vez por semana a un ciber o locutorio donde evidentemente no lo conocían.
Buscaba joyas de alta gama en una de esas paginas webs afamadas de compra y venta, anotando algunos teléfonos de vendedores de este tipo de articulo.
Después desde un teléfono móvil, con una tarjeta que no estaba a su nombre, establecía el primer contacto con su vendedor, y con palabras muy técnicas sobre dicha joya lo citaba para verla.


Este señor gemólogo de profesión, sabia exactamente el valor de la pieza, pero en el peor de los casos buscaba información en Internet con el fin de descubrir todo en cuanto a la joya que pretendía comprar.

Su primer encuentro era distinguido, y lo hacia en cualquier lugar lejos de posibles cámaras de video, y con sutileza le mostraba al vendedor su intención de comprarla.

Luego cuando el vendedor estaba seguro de su venta, se relajaba esperando una llamada definitiva de nuestro gemólogo.

En la primera visita el mentiroso presenta sus intenciones de comprar la joya, y antes de marcharse le dice que por favor no la venda, que tiene que realizar unas gestiones para conseguir el dinero.
Es importante el seguimiento de dicha joya, el tiempo que hace que la tiene en venta, donde la compro o por que la vende.
Estos datos te darán pistas sobre la necesidad del vendedor, la procedencia e incluso los motivos de su venta. Si por ejemplo, le dice que quiere hacer un viaje con su mujer al caribe, comparta sus gustos con el, para ganarse su confianza y acrecentar su ilusión.

A partir de ahora es pan comido, solo tendrás que llamarle para realizar la compra.

Quedas en algún lugar, le dices, de un sitio que ya has elegido con antelación. Mientras, le engañas contándole que solo tienes que hacer una ultima comprobación mas, para asegurarte estar comprando una pieza autentica.
Le enseñas la cartilla del banco donde le pagaras el importe de su joya, justo al lado de un local con dos puertas.

Después le cuentas alguna mentira sobre hacer la ultima comprobación dentro de un local normal, o un piso con dos viviendas enfocado como despacho y sala de estar, uno de esos pisos tipo notaria, gestoría etc.

Mas tarde le dices que espere, y le dices que te deje la pieza para que mi amigo gemólogo me asesore sobre mi compra, y cuando tengas la pieza en la mano desapareces de su vista por la puerta trasera.

Zas, ni amigo, ni joya, ni dinero, la puerta trasera se abre camino a venderla a mi contacto. Y así me contaba la estafa del mentiroso antes de ser detenido.

Este señor era muy inteligente, pero en esta ocasión destrozo su vida, por un puñado de euros.


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